¡Al infierno con el estoicismo! - Antiimperialista

Titulares

sábado, agosto 04, 2018

¡Al infierno con el estoicismo!


Carta de Abdelrrahim al Yundi, preso egipcio encarcelado en la prisión de Tora



Abdelrrahim al Yundi
Mada Masr




Traducido del árabe por Laura Galián Hernández, investigadora posdoctoral en la Universidad de Granada





Abdelrrahim al Yundi, estudiante egipcio, fue detenido con 22 años en un coche en la Plaza Ramses junto a su padre en octubre de 2013, meses después de la deposición del presidente Mohammad Morsi.

Ambos fueron acusados, junto a otras 60 personas, de asesinato e intento de asesinato, destrucción de la propiedad privada, posesión de armas y de perturbar la paz general. Fueron sentenciados por el Tribunal Penal de El Cairo el 30 de septiembre de 2014 a 15 años de cárcel, 5 años de seguimiento y 20.000 libras egipcias de multa. En marzo de 2016 el Tribunal de Apelación rechazó su última petición.

Al Yundi recibió una beca para estudiar ingeniería en la Universidad Alemana de El Cairo. Sin embargo, no tenía ni 18 años cuándo fue arrestado. Como resultado de su encarcelamiento perdió su plaza en la universidad. Actualmente está matriculado en la Universidad de Ain Shams donde cursa sus estudios desde la prisión de Tora.

Las universidades públicas permiten a los detenidos realizar sus estudios desde prisión. Este procedimiento es sencillo para los estudiantes de humanidades, sin embargo, con el considerable aumento del número de estudiantes de ingeniería encarcelados en la última época, generalmente con altas medias académicas, se gradúan sin la experiencia técnica necesaria.La antigua filosofía estoica griega creía en lo que llamamos “la vida en el presente”. Veían que “El pasado se ha ido mientras que el futuro aún es invisible. Una de las mayores dificultades de la vida es el peso del pasado y los espejismos del futuro” Por lo tanto decidieron que es sabio deshacerse de estas dos cosas: el miedo al futuro y el recuerdo de los problemas pasados. El primero no nos concierne y el último ya no volverá a concernirnos. Entre una felicidad perdida y una vieja oportunidad hay un presente que huye hacia la nada. Sin embargo, este presente es la única dimensión de la existencia real.

No soy necesariamente un estoico y no abrazo la filosofía griega pero es necesario admitir que este principio, después de Dios Todopoderoso, es el que me ha permitido mantener la cordura hasta ahora o al menos, creer que la mantengo, ya que el loco es el último en darse cuenta de que está loco, si es que se da cuenta.

Desde que supe que no voy a salir de la cárcel dentro de poco y que el futuro inmediato no será mejor de lo que ya he pasado, intento pensar sólo en la medida de lo necesario en el pasado o en el futuro. Ya no es el futuro sólo la próxima visita, ni tampoco es el pasado el recuerdo del último libro que leí. Desgraciadamente es muy difícil para alguien como yo, que analizo y pienso demasiado todo lo que es, lo que será y lo que no fue ¿Cómo habría sido si hubiera existido? Con el paso del tiempo mi auto control mejoró. Pueden pasar días, uno tras otro, sin saber lo que hay fuera de las páginas del libro que estoy leyendo, de los apuntes de la materia que estoy estudiando o los minutos de visita de mi familia. Haciendo grandes esfuerzos para expulsar todos los pensamientos que sacuden mi mente, como un espadachín, los mando lejos con una patada. Sin embargo, a veces me distraigo y cometo el grave error de seguir atrapado en una idea que me posee y de la que brota una cascada de ideas negras que asaltan mi mente en todo lugar y en todas direcciones hasta darme de bruces contra las barras de metal de la ventana. Cuándo esto sucede no se encuentra ni cura ni salida, excepto una sola que no ha cambiado desde el primer momento en que entré en prisión: escribir. Me doy prisa en coger el lápiz y el papel. Vomito todo lo que hay en mi mente sin orden, ni organización, ni revisión.

Hace unos minutos cometí el delito de pensar en el futuro. Pensé en la universidad y los estudios. Desde el primer momento camino día tras día, año tras año convenciéndome de que no permaneceré aquí todo este tiempo terrible hasta terminar la universidad.

Pasaron los años de la universidad, curso por curso. He peleado por conseguir los mejores resultados posibles y tener la esperanza de poder salir de aquí con un diploma decente. Hasta que llegó el momento que nunca esperé, el momento de pensar el tema del proyecto de fin de grado. Una idea que me atrapó y no me dejó escapar. Una idea que me hizo llorar hasta el punto de no saber si lloraba o reía. ¿Cómo me voy a graduar de una universidad a la que nunca he entrado? Mi clase se está graduando y yo me graduaré el próximo año. ¿Qué proyecto de fin de grado voy a hacer si no puedo agarrar en mi mano ni siquiera una nuez? Sé que soy capaz de sobrepasar este obstáculo, tomar nota de todos sus detalles y discutirlos como si supiera de lo que hablo. Pero, ¿a quién estoy engañando si no es a mi mismo? ¿Cómo puedo cambiar el mundo con la ingeniería como soñaba si no tengo experiencia en sus fundamentos elementales? ¿Cómo puedo completar mis estudios superiores, los cursos, conocer los últimos descubrimientos y desarrollos científicos como he soñado sin dominar sus principios básicos? ¿Cuál es la alternativa? ¿Pasar más años de mi vida sin presentarme a los exámenes, graduarme sin saber ni lo que estudié? ¿Cómo puedo elegir entre dos caminos que son, ambos, dolorosos? ¿Cómo puedo elegir entre perder la vida o perder los sueños? ¿Dónde voy con todos estos sueños confusos? ¿Les pasa también a otros que no pueden tragar su propia saliva para que la amargura de su garganta no se alimente del torrente de su espíritu oprimido? Busco en el presente hasta que me haga regresar. Mi mente se está retorciendo y gritando: ¿Por qué vuelvo a un presente aburrido y sombrío que me provoca náuseas y disgusto? Intento convencerle de que es la única manera de sobrevivir. Se niega, como un niño mimado que se encontró en el vestíbulo de una tienda llena de ideas negras a ambos lados. Mira y elige una de las opciones. ¿Qué persuasión o qué entendimiento? Me rindo y me retiro con él en una espiral oscura.
¡Al infierno con el estoicismo!
Fuente: http://www.madamasr.com/ar/2018/07/22/opinion/ سياسة / الماضي - آخر - كتاب - المستقبل - زيارة - قادمة /
https://www.rebelion.org/noticia.php?id=244918

Antiimperialista publicó esta noticia siguiendo la regla de creative commons. Si usted no desea que su artículo aparezca en este blog escríbame para retirarlo de Inmediato

No hay comentarios.:

Publicar un comentario